“Mantener las ventajas competitivas y reducir el riesgo en la cadena de abastecimiento son factores que acreditan la relocalización en nuestro país”, dice Alejandro Ossa Cárdenas, director de Invest Pacific.

Acelerada por los efectos del Covid-19 y la guerra comercial, la relocalización de empresas gringas, que planean salir de China, es un proceso que Colombia se dispone a aprovechar para atraer inversión extranjera directa al país. Un informe de Bank of America Global Research indicó que más del 80% de las empresas estadounidenses instaladas en el continente asiático piensan hacer reshoring (reubicarse en su país de origen). Por efecto rebote, este fenómeno abre una gran oportunidad para nuestro país, toda vez que muchas firmas buscarán alternativas de traslado y no harán efectiva su repatriación, debido a las desventajas que esto podría representar para sus cadenas de valor.

De modo que el reshoring industrial, hoy liderado en EE.UU. por el propio presidente Trump, plantea una opción no del todo satisfactoria para las empresas que planeen salir de China; los empresarios norteamericanos encontrarán en el regreso a casa, una manera de eliminar la incertidumbre que hoy representa el contexto chino en materia comercial y fiscal, pero, a la vez, una forma de perder la rentabilidad y las condiciones de producción que el ‘gigante asiático’ les provee.

En este dilema, el nearshoring, modelo que propone localizar una producción cercana a los mercados, emerge como solución. Establecerse en el Pacífico Latinoamericano se presenta como una alternativa que, no solo resulta viable en medio del panorama actual, sino también equilibrada. La mirada extranjera hacia nuestro lado del pacífico perfila a Colombia como el mejor destino para las industrias estadounidenses que busquen reubicarse. Por tal motivo, la atracción de estas empresas es también una gran oportunidad en este momento crítico donde debemos sumar esfuerzos contundentes para empujar la reactivación económica del país.

Mantener las ventajas competitivas y reducir el riesgo en la cadena de abastecimiento son factores que acreditan la relocalización en nuestro país, especialmente en el Valle del Cauca. No sólo ofrecemos costos competitivos, también un amplio rango de productos con arancel cero y un régimen fiscal estable. Todo esto, sumado a entornos empresariales y fuerza de trabajo resilientes, pues, gracias a esta capacidad de adaptación, al apoyo del gobierno nacional y la institucionalidad regional, las empresas asentadas en el departamento han sostenido sus labores para garantizar el suministro durante el periodo de cuarentena y contribuir a la recuperación en este difícil momento.

Cabe precisar que, además de poner en jaque el modelo de globalización, la situación actual evidenció algunas razones que le restarían ventaja al país chino (aumento salarial, producción menos rentable y crisis de abastecimiento), pero también reveló los atributos competitivos de nuestro país, no solo respecto a China, sino también frente a otros pares de la región.

Por ejemplo, la reciente renegociación del TLC entre México y USA (T-MEC) dará lugar a factores de riesgo que desvirtuarán muchas de las razones que estaban moviendo a las industrias estadounidenses hacia este país. En contraste, hoy tenemos el mejor TLC con los Estados Unidos, cualidad que, sumada a la ubicación geoestratégica del Puerto de Buenaventura, otorga al Valle del Cauca el mejor posicionamiento como opción de nearshoring dentro de la Alianza del Pacífico y del Mercado Andino. Es una región que reúne un potencial de más de 250 millones de consumidores con un ingreso per cápita de 18.266 dólares.

Finalmente, se debe agregar que esta zona del país cuenta con capacidades más que privilegiadas: conexión directa e indirecta con cerca de mil puertos alrededor del mundo; alta rentabilidad, tejido empresarial con vocación exportadora; clúster de talento humano preparado (más de 640 mil profesionales); la única plataforma multimodal sobre la costa pacífica colombiana, con infraestructura de transporte y logística representada por más de 7.600 Km de vías, siete zonas francas y uno de los aeropuertos internacionales más importantes del país, además de un nivel de calidad de vida en crecimiento.

Casi 200 multinacionales instaladas en el Valle del Cauca dan cuenta de las ganancias que reporta para las empresas el trasladar su producción a Colombia. Hoy más que nunca, el nearshoring se presenta como algo más que una oportunidad para nuestro país y región.

Autor: Alejandro Ossa Cárdenas, Director de Invest Pacific.
Disponible en: https://forbes-co.cdn.ampproject.org/c/s/forbes.co/2020/08/15/actualidad/nearshoring-la-mejor-oportunidad-al-otro-lado-del-pacifico/amp/