Juan José Villamarín, estudiante de Negocios Internacionales, nos contó cómo su vida deportiva ha influido en su formación profesional.
Publicado: 24 / 02 / 2020
Creado por: daniela.ferrin
Estudiante de Negocios Internacionales

Juan José Villamarín se define como “una persona entregada, responsable, comprometida y estudiosa, pero sobre todo como deportista”. Siempre tuvo claro tres cosas en su vida: “la pasión por el fútbol, la importancia de la empatía y el valor de la educación jesuita” que recibió en su niñez en el Colegio Berchmans. 

Quizá por eso cuando vio la oportunidad de migrar hacia Argentina por un periodo de tres años, no lo dudó ni por un segundo. Ese sería el país en el que su talento y su relación con la 'pecosa' se desarrollaría al punto de convertirse en un jugador profesional. Él quería estar en las grandes ligas. Él quería ser el mejor en su posición para que los clubes a los que perteneciera pudieran alcanzar la gloria de los campeonatos, “siempre en equipo, siempre en colaboración”, siempre mirando juntos la misma meta, persiguiendo el mismo sueño.

Así fue como llegó a los clubes Vélez Sarsfield y Deportivo Armenio. Allí creció como futbolista, pero también como persona. Allí entendió que “a veces el trato que recibía”, las exigencias que le hacían y los llamados de atención no eran más que formas en las que sus entrenadores y compañeros buscaban que él, Juan José, “se convirtiera en la mejor versión de sí mismo”. 

Por eso cuando la vida se complicó con esas cosas que carecen de sentido, él tuvo la entereza para ponerse de pie, para reconocer el camino recorrido y los que le faltaban por andar. Entonces regresó a Cali con una meta entre mente y corazón, convertirse en profesional de Negocios Internacionales, y esto lo haría solo en un lugar, la Universidad Javeriana Cali, el lugar en el que se sentiría como en casa, el lugar donde “seguiría forjando su personalidad y su espiritualidad con la sabiduría jesuita”.

Pero no todo estaba escrito, mientras redescubría sus pasiones, mientras estudiaba para luego hacer frente al mundo de los negocios en entornos globales, vio en el Centro Deportivo Loyola la oportunidad de seguir cosechando su relación con el balompié. En poco tiempo se vistió de uniforme y guayos, en casi un suspiro volvió a recorrer una cancha de fútbol, a sentir el césped del campo, el calor de los entrenamientos y la emoción de un gol. Él ya sabía trabajar para ser el mejor en un deporte “que tiene un nivel de dificultad más alto” porque demanda colaboración, pensar en el otro, pensar que a veces 22 hombres y un balón pueden llegar a tener un mismo cerebro y un mismo corazón.

Juan José está convencido que la vida del deporte en la Javeriana lo ha preparado para ser un mejor miembro de la sociedad, “para valorar los retos y respetar las normas”; para relacionarse con los otros y para descubrir el mundo. Por eso, cuando llegó la oportunidad de hacer su Semestre Académico Internacional en la Copenhagen Business Academy, Dinamarca, no solo sabía que podría lograrlo, que sería un digno represente de su carrera y de su Alma Máter al otro lado del mundo; también sabía que lo que descubriría allá le permitiría ser un mejor profesional, que esa experiencia iba a ser un complemento perfecto de todo el conocimiento que durante los años de su carrera adquirió y desarrolló.

Hoy, tras su regreso, siente que no se equivocó. De Dinamarca le atrajo “la estructura de una sociedad diferente a la nuestra, de personas totalmente respetuosas de las normas y las reglas; de profesionales autodidactas, de una formación práctica que busca formar a profesionales para los restos del mundo laboral”. 

Por eso le agradece a la Javeriana Cali la oportunidad de vivir una experiencia académica en el exterior; por eso agradece el hacer parte también del equipo representativo de fútbol de la universidad con el que ha llegado hasta Guatemala para convertirse en subcampeón del torneo Ascún (2018) y con el que ha levantado el trofeo de los zonales en Cali (2019-1) y el tercer lugar en los regionales de Popayán.

Esa es la razón por la que incluso ahora que está finalizando su formación como profesional en Negocios Internacionales, sabe que su relación con la Javeriana Cali no terminará nunca y que su amor por el fútbol prevalecerá por siempre. Por eso sueña con poder seguir jugando con el escudo javeriano sobre su pecho por una largo tiempo más. Al fin y al cabo soñar es lo que lo ha llevado tan lejos, soñar es lo que lo ha convertido en un buen hombre para la sociedad.

 

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